"En su grave rincón, los jugadores rigen las lentas piezas. El tablerolos demora hasta el alba en su severo ámbito en que se odian dos colores. (...) Cuando los jugadores se hayan ido,Cuando el tiempo los haya consumido,Ciertamente no habrá cesado el rito. (...) También el jugador es prisionero(la sentencia es de Omar) de otro tablero de negras noches y de blancos días. Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías?"
AJEDREZ:Jorge Luis Borges
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EL OTRO JUGADOR
@ 2005-11-25 – 16:06:03